viernes, noviembre 06, 2009

Cambios culturales en México II


El otro cambio se ha dado en Radio UNAM, pero éste ha sido un poco más positivo (o eso creo). Radio UNAM siempre ha sido un espacio abierto a todas las formas de expresión musical (y también ha apoyado a la palabra hablada: entrevistas, cápsulas de divulgación, narrativa, poesía, hasta chistes), pero generalmente seguían una programación bastante conservadora en cuanto a la música que programaban (autores clásicos y de prestigio). Desde hace un par de meses, su programación se ha vuelto un poco más experimental, atrevida, intensa. Aún presentan obras de autores de prestigio, pero son obras más abstractas, más experimentales.

Y esto es bueno, muy recomendable. Obviamente que este tipo de música abstracta, estas expresiones tan experimentales, tiene aún menos popularidad que las expresiones musicales clásicas (ya no sé si eso me hace sentir bien o mal, como parte de una minoría o parte de una elite), lo que me hizo reflexionar que esta clase de flexibilidad creativa jamás (JAMÁS) se podría dar en una estación comercial, lo cual a su vez me hizo reflexionar en lo que muchos dicen y sostienen: que las entidades culturales deben funcionar como entidades comerciales, autofinanciarse con las ganacias que obtengan de la difusión de obras de arte porque, después de todo, el arte que vale la pena debe ser aquel que muchos quieren ver u oir o tocar o experimentar, y si es popular, se deben generar muchas ganancias.

¿Deveras? Lo experimientos y abstracciones de radio UNAM son de una gran calidad, buenas y recomendables y sin embargo, no creo que haya mucha gente que aprecie esto (radio UNAM y su música está ahí, al alcance de todos, es libre y gratuita, no se les puede acusar de no poner estas expresiones al alcance de todos), no es muy popular que digamos, y eso no implica que no se le deba apoyar o se le deba dejar a su suerte.

3108.42