domingo, agosto 03, 2008

Ustedes los del libre mercado y nosotros los humanos

"Todo mundo tiene derecho a ser un idiota"
-Simon Phoenix

Es claro que la comida rápida es muy dañina para nosotros, los humanos, y que las fuerzas del mercado no necesariamente coinciden con lo que es conveniente, pero todo esto no justifica que se restringan las libertades de mercado.

Prohibir algo (o declarar una moratoria de ese algo) , aún cuando implique la protección de una comunidad, es algo que no creo que sea recomendable y podría resultar contraproducente a largo plazo: fomenta la falta de libertad, la sumisión y el ansia (deseo extremo) de conocer nuevas cosas, aunque nos hagan daño.

La solución no radica en permitir todo (ese es el problema inicial, no se puede permitir todo porque daña a la gente). Una posible solución consiste en abrir o apoyar caminos o rutas alternas.

Una de las bases de la prohibición de restaurantes de comida rápida al sur de Los Ángeles es que en esa región no exisen mucho restaurantes de comida saludable, ¿y si el gobierno tomara en sus manos el proyecto de abrir locales donde se distribuya este tipo de comida?¿O si apoyan este tipo de iniciativas?
Un proyecto de este tipo debe incluir también intensas campañas de marketing (para que la gente sepa que tiene más opciones), de educación (para que la gente sepa que comer frutas y verduras les conviene más que comer comidas rápidas), de trabajo social (no se deben vender alimentos con un alto precio en regiones pobres), etc.

Pero no se debe (o debería) restringir la libertad.

2710.85