miércoles, noviembre 19, 2008

Interneterías

Antes de la World Wide Web, existía un Internet plano, intensamente basado en texto y trabajosamente navegable.

Antes de Internet, existía una red quasi-militar de mainframes universitarias de intercambio de paquetes de datos llamada ARPAnet. Y antes de ARPAnet, existía una idea.

Y esa idea era horriblemente parecida a un switch KVM.

En una entrevista al New York Times, Bob Taylor, pionero de ARPAnet, describe una de las motivaciones fundacionales para el desarrollo de ARPAnet como esto:

"Teníamos en mi oficina tres terminales con tres programas diferentes a los que ARPA [la Agencia para la Investigación Avanzada de proyectos del Deparamento de Defensa de EUA por sus siglas en inglés] les daba soporte... Para cada una de estas tres terminales, tenía yo tres conjuntos distintos de comandos de usuario. Así que si me encontraba hablando online con alguien en el SDC y quería hablar con alguien a quien conocía en Berkeley o en el MIT acerca de esto, tenía que levantarme de mi terminal SDC, ir y logearme en otra terminal y contactarme con ellos. Me dije, híjoles, es obvio lo que hay que hacer: si tienes estas tres terminales, debería existir una terminal que pudiera ir a donde sea que quieras ir donde haya computación interactiva. Esa idea es la ARPAnet."

Para aquellos que no sepan quién es Bob Taylor, seguramente conocerán su trabajo. Mientras estuvo en la NASA, ayudó a dirigir la fundación de las investigaciones de Douglas Engelbart, lo que nos dio el mouse de computadora. Años después, Taylor trabajó en el Complejo de Investigación de Palo Alto de Xerox (PARC, por sus siglas en inglés), donde desarrolló un dispositivo más bien infame conocido como Alto – la primera computadora personal en el mundo con Ethernet y una interfaz gráfica para el usuario.

Entre sus chambas en la NASA y PARC, Taylor trabajó con otro pionero de la computación llamado J.C.R. Licklider. Juntos fueron los autores de uno de los documentos académicos seminales en la historia de la tecnología moderna: "La Computadora como un Dispositivo de Comunicación." En él, este par describe "una lábil red de redes" de computadoras que "fomente un sentido laboral de comunidad entre sus usuarios." Licklider y Taylor no estaban hablando solamente de una red descentralizada; estaban concibiendo las comunidades on-line, el e-mail, las video conferencias, Skype, los wikis, y mucho de lo que supuestamente es el Internet moderno de tecnología de punta que amamos hoy. Y este documento fue escrito en 1968.

Solamente hubo una cosa que Taylor y Licklider no previeron en este dicumento: la palabra Internet. En efecto, realmente nunca le dieron un nombre a la red. Licklider ya lo había hecho, cinco años antes, dando a su telaraña de comunicaciones por computadora un nombre inspirado en la ci-fi que da una pista de porque llamamos “Internet” a la Internet hoy en día.

En 1963, Licklider envió un memo a varios ingenieros en computación y comunicaciones bajo el título: Memorandum Para: Miembros y Afiliados de la Intergalactic Computer Network (Red Intergaláctica de Computadoras). Sí, Licklider realmente llamó a su telaraña computacional uber-conectada propuesta la “Intergalactic Computer Network”, y describió los obstáculos a su red soñada:

“Consideremos la situación en la cual varios centros diferentes están elazados juntos, cada centro siendo altamente individualista y teniendo su propio lenguaje y su propia manera de hacer las cosas. No es deseable, ni siquiera necesario, que todos los centro acuerden en el uso de un lenguaje o, al menos, acerca de algunas convenciones para preguntar algunas cosas como '¿Qué lenguaje hablas?' En este extremo, el problema es esencialmente el que tanto se discute entre los escritores de ciencia ficción: '¿Cómo iniciar las comunicaciones entre dos seres sapientes totalmente no relacionados?'”

Bienvenido al agnóstico mundo de la independencia de sistemas operativos que Licklider soñó hace 45 años. En estos días, mientras tengas un navegador compatible y una conexión a Internet — estándares que ARPAnet ayudó a explorar — no importa el SO que corra tu máquina local. Aún así, ni siquiera Licklider previó la ubicuidad de las computadoras en esta etapa temprana, tal como sugiere el memo de la Intergalactic Computer Network, este es un problema para enlazar juntas quizá una docena de computadoras en diversas locaciones. En ese momento, la cuestión era cómo hacer que las terminales accesaran cualquier mainframe enlazada a la red, no la conexión completa de computadoras completamente autosuficientes en cada escritorio — o laptop o palmtop, dado el caso. Oigan, aún los semejantes a Taylor y Licklider no pueden preveer todo.

(Esto resalta, empero, la mentira en el mito prevaleciente de que ARPAnet fue diseñada para hacer que los sistemas informáticos militares fueran a prueba de ataques nucleares decentralizándolos. ARPAnet fue concebida con el propósito de incrementar la eficiencia de los sistemas computacionales y de comunicación, no para hacer imposible que un ataque nuclear destruyera todos los datos militares. Ese fue un beneficio adicional.)

Así que la Intergalactic Computing Network pintó el cuadro que ARPAnet hizo real, y ARPAnet evolucionó al Internet que usamos hoy en día. Tanto lingüísticamente y literalmente, el Internet se deriva de la Intergalactic Computing Network.

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