lunes, mayo 26, 2008

Los relegados, los malditos

Estábamos sentados en el suelo cuando pasó (éramos dos):
todos nos veían,
sonreian y soltaban risitas fugaces.
Pensábamos que estaba bien
hasta que caimos en la cuenta de la razón,
eran sonrisas de lástima, eran risas de burla (hasta nos dieron unas monedas como limosna)
no caminaban, se alejaban.
Su incomprensión nos hizo levantarnos (ya era yo más de dos),
respirar y darnos cuenta
que éramos los apartados, los relegados, los no-queridos,
los desterrados, ... , los malditos.

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